Empezaría por decir que Microsoft retrasó características claves
en Windows 11, suficiente motivo para no actualizar el sistema de 10 a 11. Por más
que en tu configuración de actualización el sistema te haga un sondeo de las características
de tu pc y te invite a instalarlo, solo nos vamos a encontrar con problemas
como todo sistema operativo en sus comienzos, adonde los usuarios somos “la
prueba”

Primero decir que Microsoft es un monopolio, o mejor dicho domina
el mercado gracias a su superioridad, es el mejor el más popular, de alcance
para todos, (acá me encantaría escribir sobre la revolución informática pero va
para otra nota) por lo que hace rato ya se mete directamente con las marcas, elige
las propias por supuesto y aunque después termine aceptando al resto porque
otra alternativa no hay y esto es algo muy técnico pero real, entonces lo
primero que pasó con Windows 11 fueron los problemas con procesadores AMD y además
de los problemas de impresión clásicos que por supuesto prometen solucionar. Si
bien Windows 10 no es la panacea ya lleva años y tiende a estar más estable
cada vez, y como siempre a través de sus actualizaciones mejoras, parches de
seguridad y de corrección de errores, ya durante un periodo aproximado de seis
años desde que nació, está reparando sus propios fallas y al día de hoy
funciona más estable y mejor. Por otro lado con el 11 Microsoft subió los requerimientos
en forma considerable así que ninguna de las pc estándar hoy lo soportarían con
un buen funcionamiento, exactamente lo mismo que ocurrió con Windows 10 cuando
llegó, por lo mismo, aunque la revisión nos arroje que nuestra Pc es compatible
(porque cuando se habla de requerimientos se refiere a los mínimos) lo más
probable es que suframos problemas de estabilidad, incompatibilidad y
rendimiento. Además no tenemos garantía de las actualizaciones y el soporte en
forma permanente por lo menos hoy. Y para colmo las novedades de que trae
Windows 11 no son nada del otro mundo, los cambios que trae frente a Windows 10 son, más allá de las
novedades estéticas de diseño e interfaz, bastante limitados e incluso se perdieron
algunas de las características y funciones que estaban presentes en 10, lo que
hace que, actualizar a Windows 11 no nos aporte realmente nada
especialmente valioso o importante y nos obliga a renunciar a algunas
características por ej. Cortana ya no viene preinstalada, y tampoco
encontraremos Timeline ni Skype, esto por mi parte, lo celebro pero hay quien
usa estas herramientas. El modo tablet también desaparece en Windows 11, y lo
mismo ocurre con varias funciones que nos permitían controlar la barra de
tareas como por ejemplo la posibilidad de moverla (siempre estará en
posición central), la opción de arrastrar directamente archivos a los iconos de
la barra de tareas para ejecutarlos y el menú contextual que podíamos abrir al
hacer clic derecho en ella. Por otro lado prometió un chat incorporado al
sistema, la idea es genial, pero el Chat de Microsoft Teams por el momento es
una decepción.
No sé si viene para quedarse o pasará como con Windows 8 que fue
más bonito con gráficos mejorados e iconos llamativos y modernos pero los
usuarios no lo aceptamos y usamos Windows 7 hasta que el 10 se popularizó,
pasando por alto su bochornoso desarrollo. Eso lo dirá el tiempo.